El hombre siempre ha estado fascinado por el fin del mundo. Este domingo el sacerdote nos dijo algo que, tengo que confesar, tuve que leer el Evangelio dos veces para constatar lo que él decía. Primeramente nos advirtió que vendrán falsos profetas, diciendo que son Jesús, pero no debemos creerles. Y segundo, que fue lo que tuve que releer en el Evangelio, que habrá desastres naturales y conflictos políticos, pero que como Jesús dijo, ésto no es el fin. Nos dijo también que nadie sabe el día ni la hora, y esto está en la Biblia también. Sobre la destrucción del templo y la persecución de los apóstoles, nos dijo que esto que se los habia dicho también a todos los martires que han muerto por causa de Cristo. Y también a todos los cristianos que son perseguidos por causa de su fe en estos tiempos. Y como dijo Jesús, el templo fue destruido por los romanos en el año 70 AD y solo quedó lo que ahora conocemos como el muro de los lamentos.
Entonces, no debemos de asumir que vivimos en el fin de los tiempos, pero si debemos estar preparados para nuestro propio juicio al final de nuestros días, por que ese si seguro que llegará. Tratemos de vivir las bienaventuranzas, confesemonos lo más seguido que podamos y recibamos los sacramentos, leamos las escrituras, oremos, seamos misericordiosos y asi estaremos siempre preparados para el fin de nuestra vida y a si mismo para el fin del mundo.
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