lunes, 9 de marzo de 2026

La Samaritana

 Arrivo al pozo

Con todas mis cargas y mis caidas

Y llegas Tú

Y de pronto me haces ver el fondo de mi alma

Que sedienta te ha encontrado

Y esta tierra seca dentro de mi

Pide Tu agua

Me ofreces agua viva

Y rellenas mis grietas

Y vuelve a florecer ésta sierva tuya

Que te reconoce como

Su Mesias y Salvador.



La samaritana

 El Evangelio de este domingo nos cuenta el encuentro entre Jesús y la mujer samaritana.  La encuentra en el pozo a la hora del mediodía cuando sola ella va.  El le pide un poco de agua, y ella se sorprende que un judío le pida de bebe porque los judíos y los samaritanos no se dirigían la palabra y menos a una mujer.  Jesús le dice que si supiera con quien hablara ella le pediría agua, pero ella responde que no tiene con que tomar el agua del pozo.  Jesús le dice que tiene agua viva y el que tome de esa agua no tendrá más sed.  Esta agua nos dice el Diacono es el Espíritu Santo que creará ríos de agua viva en nuestro corazón, para que actuemos según la voluntad del Padre.  Jesús nos invita, die el Diacono, a probar de esta agua viva y tener una verdadera conversión.  La mujer samaritana también se enfrenta a su pasado, por un pasado que es renovado con Jesús, porque quien encuentra a Jesús no vuelve a ser el mismo.  Hoy el te dice "Yo te amo no importa lo que hayas hecho o dejado de hacer, yo te perdono, solo sigueme y no peques más".

miércoles, 4 de marzo de 2026

Nuestra Cruz

 La vida está en constante movimiento.  Y como dice un dicho popular no hay mal que dure cien años ni persona que lo aguante.  Me recuerda a una pelicula donde un chico le decía a su amiga que no comprendía porque existía el dolor.  Ella le respondió que sin el dolor tampoco existiría la compasión.  Y es verdad también que todos tenemos una cruz que llevar, unos más pesada que otros.  Y a los que la tenemos mas liviana Dios nos muestra personas para que como Simon de Cirene, les ayudemos a cargar sus cruces, aunque sea tan solo por un momento.  Y muchas veces quisieramos no tener que cargar con nuestras propias cruces, pero hay que orar como Jesús, que aunque pidió a Dios que pasara de Él la copa, sin embargo agregó: pero que no se haga mi voluntad sino la tuya.  Asi es como debemos de rezar, aceptando la voluntad del Padre, sabiendo que siempre obra para bien de las cosas que parecen mal para nosotros.  Y como ejemplo Jesús, que tuvo que morir para que nosotros tuvieramos la esperanza de la salvación y de vida eterna.  Apenas leí que el bien que Dios obra no es necesariamente para nuestra comodidad pero para nuestro bienestar espiritual.


Romanos 8:28

28 Sabemos, además, que Dios dispone, todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio.

lunes, 2 de marzo de 2026

Escuchar

 Este domingo el Evangelio habló de la transfiguración de Jesús.  Cuando Jesús muestra su gloria a Santiago, Pedro y Juan.  Nos dice el sacerdote que para que nosotros lleguemos a ver la gloria de Dios, tenemos que tener una buena relación con Dios y que para eso tenemos que aprender a escuchar.  Y escuchar a Dios.  Y cómo escuchar a Dios?  En la misa, en la escritura, en la adoración al Santisimo, la oración, en la naturaleza, en los ojos del prójimo.

viernes, 27 de febrero de 2026

Tentación

 Acabo de escuchar a un sacerdote que dice cuando llegue la tentación, defiendete, si se te acaban los argumentos tan solo di; "Yo valgo más que esto".

Deus Caritas Est - 13

 Jesús ha perpetuado este acto de entrega mediante la institución de la Eucaristía durante la Última Cena. Ya en aquella hora, Él anticipa su muerte y resurrección, dándose a sí mismo a sus discípulos en el pan y en el vino, su cuerpo y su sangre como nuevo maná (cf. Jn 6, 31-33). Si el mundo antiguo había soñado que, en el fondo, el verdadero alimento del hombre —aquello por lo que el hombre vive— era el Logos, la sabiduría eterna, ahora este Logos se ha hecho para nosotros verdadera comida, como amor. La Eucaristía nos adentra en el acto oblativo de Jesús. No recibimos solamente de modo pasivo el Logos encarnado, sino que nos implicamos en la dinámica de su entrega. La imagen de las nupcias entre Dios e Israel se hace realidad de un modo antes inconcebible: lo que antes era estar frente a Dios, se transforma ahora en unión por la participación en la entrega de Jesús, en su cuerpo y su sangre. La « mística » del Sacramento, que se basa en el abajamiento de Dios hacia nosotros, tiene otra dimensión de gran alcance y que lleva mucho más alto de lo que cualquier elevación mística del hombre podría alcanzar.


Deus Caritas Est - 12

  Cuando Jesús habla en sus parábolas del pastor que va tras la oveja descarriada, de la mujer que busca el dracma, del padre que sale al encuentro del hijo pródigo y lo abraza, no se trata sólo de meras palabras, sino que es la explicación de su propio ser y actuar. En su muerte en la cruz se realiza ese ponerse Dios contra sí mismo, al entregarse para dar nueva vida al hombre y salvarlo: esto es amor en su forma más radical. Poner la mirada en el costado traspasado de Cristo, del que habla Juan (cf. 19, 37), ayuda a comprender lo que ha sido el punto de partida de esta Carta encíclica: « Dios es amor » (1 Jn 4, 8). Es allí, en la cruz, donde puede contemplarse esta verdad. Y a partir de allí se debe definir ahora qué es el amor. Y, desde esa mirada, el cristiano encuentra la orientación de su vivir y de su amar.