lunes, 3 de agosto de 2026

En la tormenta

Señor Jesús, tú que te acercas a nosotros en medio de la tormenta, caminando sobre las aguas agitadas de nuestra vida, ven también hoy a mi barca zarandeada por el viento contrario. Cuando el miedo me haga dudar de tu presencia, cuando confunda tu cercanía con un fantasma, háblame como hablaste a tus discípulos: “Tranquilízate, no temas, soy yo.” Como Pedro, quiero salir de la barca y caminar hacia ti, pero reconozco mi poca fe: apenas siento la fuerza del viento, empiezo a hundirme.

Enséñame a no mirar la tormenta, sino a mantener los ojos fijos en ti. Y si llego a hundirme, que mi primer grito sea el suyo: “¡Sálvame, Señor!”

Sé que tú, sin reproche que hiera, sin tardanza, extiendes la mano y me sostienes. Que al final de esta travesía, también yo pueda postrarme y decir con el corazón: “Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios.”

Amén.

Por el Párroco D. Juan Carlos Medina Medina

Confia

A veces encontramos a Dios en lugares inesperados.  Hoy en el polvo de la puerta de un taller alguien escribió en inglés: "Trust God" osea "Confía en Dios".  Era lo suficientemente grande para que yo lo pudiera leer y brillaba con el sol en el metal de la puerta.  Tal vez Dios quiere recordarme y recordarte a ti que Él tiene el control de tu situación, que todavia tiene un plan para tu vida, solo te pide que confies en Él.  Pues ya nos dice en la Biblia:

"Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo." - Jeremias 29:11



domingo, 2 de agosto de 2026

Te Amo

Dos segundos para decirlo 

 Algunas horas para explicarlo 

Una cruz para demostrarlo.





martes, 28 de julio de 2026

Práctica de amar Jesucisto. Capítulo XII, Poema después de Afecto y Oración

Adiós creatura

Contento te dejo
Ya no soy más tuyo
Ni tampoco mio
Ya todo disuelto
Yo soy de mi Dios
Si, todo soy tuyo
Mi querido amado,
Mi bien,
Aceptame Tú.
Amable Señor,
Tome poseción de todo
Mi yo, Tu Santo Amor
Y reine y govierne 
En este corazón
Que en un tiempo infeliz
Rebelde te fue.
Amable Señor
Poseeme Tú.
Oh Amor Divino
Que haces beatos 
Con flama celeste
Aquella alma que enciendes
Tu vienes a mi corazón
Y digno lo rindes.
De Tu ardor puro 
Inflamame Tu,
Oh Amor Divino.
Consumeme Tu.

Nota: Traducción propia del italiano.
 

90,000

 Me parece que tomó un poco más de un mes para alcanzar las 90,000 visualizaciones.  Gracias a Dios he podido llevar el mensaje de Jesús a más personas, pues ahora me visitan de paises que no tienen poblaciones cristianas numerosas.  Gracias infinitas a Dios por este logro que es más de Él que mio.  Y gracias a ustedes lectores, vencimos el algoritmo! 

lunes, 27 de julio de 2026

La perla de gran valor




El Reino de los Cielos se parece, nos dice Jesús se parece a un comerciante de joyas finas que al encontrar una perla de gran valor va y vende todo lo que tiene y la compra.  En la oración de ofrenda que se proyecta en la pared, decía que la perla de gran valor es Jesús y nos sugería pedit a Dios de dejar todo lo que nos impide adquirir esa perla y seguir a Jesús.  Tal vez es el consumo de bebidas alcoholicas, el consumismo, el orgullo, el chisme, el sexo, la mentira, las drogas, la vanidad, la avaricia, o tal vez errores que hemos cometido en nuestra vida, pecados recurrentes.  Jesús vale vender todo eso y emprender una nueva vida detrás de Él.  No tengas miedo, con Jesús, de su mano, todo es posible, ten fe y trata de adquirir esa perla que nos promete el Reino de los Cielos.

lunes, 20 de julio de 2026

Parábolas

Este domingo Jesús nos habla en parábolas.  Primero nos dice que el Reino de los Cielos es como un sembrador que sembró trigo, pero vino su enemigo y sembró cizaña en su campo.  Sus trabajadores le preguntaron si quería arrancar la cizaña, pero él dijo que no porque podrían arrancar también el trigo, que los dejaran crecer juntos.  Al tiempo de la cosecha los cegadores arrancaron la cizaña y la arrojaron al fuego y el trigo lo guardaron en el granero. Jesús explica a sus discipulos que el sembrador es el Hijo del Hombre, la buena semilla son los ciudadanos del Reino, el enemigo es el diablo y la cizaña son los partidarios del maligno.  El tiempo de la cosecha es el fin del mundo y los segadores son los ángeles.  Asi será al final de los tiempos.  El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles para que arranquen de su reino a todos los que inducen al pecado y a todos los partidarios del mal y los arrojen al fuego eterno.  Nos dice el diácono que nosotros no debemos juzgar quien es la cizaña, pues eso le corresponde a Dios.  Un Dios que espera con paciencia y con misericordia a que sus hijos cambien y se arrepientan.  En otra parábola Jesús compara el Reino de los Cielos a una semilla de mostaza que aún siendo la más pequeña, crece hasta convertirse en un arbusto y los pájaros hacen su nido en las ramas.  También nos dice que es como un poco de levadura que fermenta toda la masa.