Este domingo tuvimos un sacerdote visitante. En el Evangelio Jesús nos dice que debemos ser sal de la tierra y luz del mundo. Es decir,nos dijo el sacerdote, imitar a Jesús. Leí también a otro sacerdote que enfatizó que el evangelio dice que seamos la sal de la tierra y la luz del mundo para que sea glorificado el Señor. Osea, que todo lo que hagamos en nuestra vida para asemejarnos a Jesús sea para la gloria de Dios. Y hay mucha gente que asi responde cuando se le aprecia: "gloria a Dios". Porque Dios nos ha dado todo lo que tenemos y cada logro o cada buena obra es gracias a la gracia que puso en nosotros. Asi que debemos ante todo permanecer humildes reconociendo que es el Espíritu santo obrando dentro de nosotros.
Otro tema que nos expusó el sacerdote es acerca del chisme. Nos dijo que cuando hablamos mal de una persona le hacemos perder su reputación y eso está mal. Nos explicó como una señora confesó un pecado de chisme a un sacerdote, me parece que San Juan Bosco, y él le pidió que le quitara las plumas a un pollo y fuera al campanario y esparciera las plumas. Ella asi lo hizo y regresó con San Juan Bosco. Le preguntó si ya la podía perdonar y le dijo que no. Entonces le pidió que fuera a recoger todas las plumas del pollo, lo cual era imposible. Le dijo que asi era el chisme, se se regaba por todos lados destruyendo la reputatción de la persona y era muy díficil restaurarla. Nos dijo que si dejaramos el chisme, el mundo sería un mundo mejor.

