Este domingo el Evangelio relata el encuentro de Jesús con el ciego de nacimiento. El sacerdote nos dijo que este relato hace preguntarnos si hemos estado ciegos a los más necesitados a nuestro alrededor. Nuestro encuentro con Jesús debe hacer eso abrirnos los ojos a las necesidades de los demás. También nos recuerda no ser como los fariseos, que eran ciegos aunque veian, es decir, que se habian hecho un Dios a su medida, sin realmente seguir los mandamientos de Dios, y sin aceptar a Jesús como el Mesias. Pidamos a Dios que nos quite la ceguera espiritual y veamos en donde no estamos siguiendo a Jesús y en donde necesitamos abrir nuestros ojos a las necesidades de nuestro prójimo, no solo materiales, pero espirituales y emocionales.
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