lunes, 29 de septiembre de 2025

"Quis ut Deus?" Quién es como Dios - Anselm Grün




 Miguel es el más grande de los ángeles.

Su nombre significa "¿Quién es igual a Dios?"

Debemos hacernos esta pregunta. Es una necesidad profunda del hombre ser como Dios. El hombre no quiere depender de Dios, quiere ser absoluto, quiere poder determinarse por sí mismo.

Pero cuanto más se esfuerza el hombre por ser como Dios, tanto más fracasa en su humanidad.

Se adora a sí mismo en lugar de Dios, se convierte en ídolo y criterio último.

Esta actitud es la causa de muchos sufrimientos en el mundo.

Muchos piensan que este peligro afectaría al máximo a las personas más poderosas, los soberanos. Pero todos corremos el peligro de querer ser iguales a Dios. Hay quien tiene la tentación de querer ser perfecto. Quisiera ser sin errores y piensa que es la voluntad de Dios. En realidad, su ambición lo empuja a esto.

Otro quiere poner sus criterios como absolutos, no quiere ser cuestionado por nadie. Quisiera hacer y no hacer lo que quiere, sin aceptar indicaciones de ningún tipo. [... ]

Un peligro es que nosotros mismos queremos ser como Dios.

El otro peligro es que adoramos ídolos en lugar de Dios.

En nuestra época estos ídolos son sobre todo el poder, el dinero, la sexualidad. Estos tres ámbitos tienen en sí mismos la característica de ponerse de manera absoluta y de determinar de manera total el pensamiento y la aspiración del hombre.

Miguel nos lanza la frase que no nos deja en paz: ¿Quién es igual a Dios?. Solo si adoramos a Dios, seremos verdaderamente personas, seremos capaces de vivir humanamente entre nosotros.

Nunca estamos libres del peligro de absolutizar algo que no tiene valor absoluto.

Siempre te haces esta pregunta: ¿Quién es igual a Dios?

Descubrirás entonces dónde corres el peligro de absolutizar lo que es humano, de ponerte en el mismo plano del esplendor divino, del poder divino, de querer ser igual a Dios. Es necesario que te acepte en tu limitación humana.

Siempre hazte esta pregunta: ¿Quién es igual a Dios?

Descubrirás entonces dónde corres el peligro de absolutizar lo que es humano, de ponerte en el mismo plano del esplendor divino, del poder divino, de querer ser igual a Dios. Es necesario que te aceptes en tu limitación humana.

Solo si conservas tus límites humanos, podrás acoger a Dios en ti y ser transparente para Su realidad.

(Anselm Grün)

Fuente: "Descubrir a los santos para nuestra vida" Anselm Grün,Queriniana Editrice, Brescia, 2004, pp. 183-186

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