lunes, 25 de noviembre de 2019

Abrir los Ojos


Este domingo pasado acudí a misa, a pesar de mi resfriado o influenza.  Aún no logro decidir de que me he enfermado.  Me ocurrió que cuando daba la homilía el sacerdote, se me cerraron los ojos, y casi enseguida escuché: "te aseguro que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso".  Abrí los ojos sorprendida, pero interesada en lo que el padre diría y dijo: "son las palabras que todos quisiéramos escuchar."  Confieso que en cuanto a mi tiene razón.  Quien no quisiera morir en la esperanza de la vida eterna.  Si realmente supiéramos lo que perdemos cada que pecamos, cada que negamos al Señor, cada que escogemos el mal por bien.  Se necesita ser humilde como lo fue el buen ladrón y reconocer a Jesús como el único rey de nuestra vida, el único Dios verdadero.  El padre dijo que el buen ladrón al lado de la cruz no pidió más que ser recordado por Jesús cuando éste llegara a su reino.  No sin antes reconociéndose pecador.  Se necesita humildad para reconocer que no somos perfectos y que Jesús es el único que puede llevarnos a esa morada celestial.  Pensaba que debemos estar preparados en todo momento para el final.  Reconocer nuestras culpas, confesarnos y declarar en todo momento que Jesús es quien reina en nuestras vidas.  Declararlo al decir "no" cuando alguien nos ofrece drogas o cualquier otro fácil escape de la realidad.  Decir "no" cuando nosotros mismos buscamos otros " dioses" falsos como el dinero o el sexo fáciles para subir ó para crear una falsa autoestima.  Reconocer y llevar el evangelio a nuestros semejantes como la única verdad.  Decir "si" a Dios siempre, un Dios que como nos recordó el padre es un rey con una corona de espinas, y una cruz como su trono.  Esto último no lo dijo él, pero eso me parece.  Nuestro rey Jesucristo, es el único que puede llevarnos al Padre.  Reconozcámoslo como rey de nuestro pequeño universo y ojalá escuchemos en esa hora cuando nuestros ojos se cierren en esta vida y se abran en la vida eterna que estaremos con Él en el paraíso.  Porque hay más gozo en el cielo por un pecador que se convierte que por 99 que no necesitan convertirse.  Hagamos que haya fiesta en el cielo. ¡Y que viva Cristo Rey!

viernes, 20 de septiembre de 2019

Tu Eres - Jesús - Profesión de Fé


Tú eres la belleza de mi vida,
el fresco amanecer de cada día,
y cada tarde brisa y sinfonía
que anuncia ya la paz de mi partida.

Tú eres el amor en la batalla,
que es dura y cotidiana la refriega,
por ti sé que el amor será la siega
que tú serás victoria en la metralla.

Tú eres mi bastión de pensamiento,
que de otro modo el mundo es sinsentido,
si pienso entre pensares voy perdido,
si a ti te hallo, hallo el fundamento.


Tú eres, mi Jesús, mi Poesía,
esencia de la prístina verdad,
coloquio verdadero en Trinidad,
tú eres el dulzor del alma mía.

Tú eres el aliento que respiro,
tú eres mi oración de todo instante,
tú eres el bastón del caminante:
que seas tú mi último suspiro

Autor: Padre Rufino Maria Grandez
De: www.hermosas-palabras.blogspot.com

domingo, 25 de agosto de 2019

La Puerta Angosta


Hoy durante la homilía recordé algo que me pasó mientras trataba de ayudar una amiga a desenredar sus collares que estaban enredados entre si.  Lo recordé mientras el diacono decía que debemos entrar por la puerta angosta, es decir salvarnos.  Recordé que en esa ocasión estaba un poco frustrada pues los collares eran muy delgaditos y creía imposible la tarea.  En eso estaba cuando se me vino a la mente que es más fácil que entre un camello por una aguja a que un rico entre en el reino de los cielos.  Asi que pensé igual de dificil es que desate estos collares, sin embargo lo pusé en manos de Dios y para mi sorpresa pudé desenredar todos los collares.  Y recordé entonces que para Dios nada es imposible, inclusive que un camello cruzé por el orificio de una aguja y por consecuencia los ricos también van al cielo.  Me dio una gran alegría. Dios no excluye a nadie, solo que hay que poner de nuestra parte.  De vuelta a la homilîa, el diacono explicó que esa puerta angosta es Jesús.  Y nos recordó que Jesús dijo que El es el Camino, la Verdad y la Vida.  Y pensé que Jesús murió en la cruz por mi, por ti, por todos.  Asi que para entrar por la puerta angosta debemos empezar por amar nuestra cruz, asi como Jesús hizo.  Ya en mi casa pensé que si Jesús es el camino, es para seguirlo a El, si Jesús es la verdad, esa verdad debe ser nuestra también, y quiza más importante si Jesús es la vida, debemos vivir la vida como El, imitarlo en nuestra propia vida.  Como diría San Francisco de Asis: ser evangelios vivientes, que nuestra vida sea el evangelio.  Seguramente asi, entraremos por la puerta angosta al reino de los cielos, entraremos de la mano de Jesús.


jueves, 22 de agosto de 2019

Apocalipsis XII

Ni frio ni caliente

Hay una cita de la Biblia que me ha conmovido y a decir verdad espantado un poco.  La escuché por primera vez en la Jufra, no recuerdo todo el pasaje, pero si ésto: "Y por no ser ni frio mi caliente, estoy a punto de tirarte de mi boca."  Palabras fuertes de la boca de Dios.  Y es que aunque Dios es misericordioso, desea ser amado por  nosotros sin reservas.  Recordemos que dice la Biblia que Dios es un Dios celoso.  No por nada el primer mandamiento dice "amarás a Dios sobre todas las cosas."  Cierto que hay muchos dioses falsos:  como el dinero, la vanidad, el sexo, el alcohol, las drogas.  Pero no olvidemos que tenemos que amar a Dios sobre nosotros mismos, no debemos crear una deidad de nosotros mismos.  El "yo" ante Dios debe disminuir para que sea Cristo quien sea engrandecido.  Ser humildes ante Dios y ante los hombres, debe ser prioridad.  Y no es hacernos menos, simplemente reconocer que sin Dios nada somos.  Pues todo lo que somos nos lo ha proveido el Señor Dios.  Darle a Dios, el 100%, y como no somos perfectos tal vez sea menos, pero al menos intentarlo.  Como dice una famosa cita de la Biblia que traduzco del inglés con mis palabras: "yo y mi casa vamos a servir al Señor ". Vivamos entonces de esta forma para que no nos rechaze Dios, y si fallamos recordemos que El nunca rechaza a un corazón arrepentido y contrito.

viernes, 9 de agosto de 2019

Una Mujer Santa

Ayer despedimos en la iglesia a una mujer santa que dedicó gran parte de su vida al servicio de la iglesia.  No era monja, sin embargo, nunca se casó.  Ella era amiga de mis vecinas en mi domicilio anterior y se hizo amiga también de mi mamá.  Era verdaderamente un alma de Dios.  Recuerdo una vez ella y las vecinas bromearon en que me hiban a espantar los novios.  Me hicieron reir.  Se que está en el cielo, y su vida me ha dejado pensando en la mia propia.  Dios la moldeó hasta ser una mujer santa, si es que alguna vez no lo fue, pero me parece que Dios más que moldearla la perfeccionó.  Ella nos dejó un gran ejemplo a seguir.  Quién no quisiera ser santo cuando Dios venga por él o ella?  Pienso, que me falta mucho para ser santa y no se cuanto tiempo será necesario tan solo para acercarme un poquito a esta persona que ya descansa con Dios.  Ella era alegre, simpatica, servicial, y amaba con amor santo a Dios, nuestro Padre, a Jesucristo, y estaba llena del Espiritu Santo.  El padre nos dijo que seguramente Jesús era muy feliz cuando venía a su corazón durante la comunión.  Yo quisiera también hacer feliz a Jesús.  El nos envía santos para mostrarnos que es posible alcanzar la santidad, para que sigamos su ejemplo.  Hay tantos santos anónimos, entre ellos: esta santa mujer que sus padres amorosamente nombraton: Eva.  Cuanto hay detrás de un nombre.  Cuantos recuerdos y cuantas sonrisas, y cuanta santidad.  Descanse en paz. Asi sea. Y brille para ella la luz perfecta.

viernes, 2 de agosto de 2019

Cuando se Acaban los Sueños


Alguna vez recibí el siguiente ensayo.  Precisamente hoy lo vuelvo a encontrar, hoy cuando necesitaba recordarlo:

A veces pienso lo difícil que parece la vida cuando la miramos con el prisma de la humanidad que nos acompaña y no nos deja verla con los ojos de Dios.

Allí, a muchas personas se les acaban los sueños, porque ven como se les escapan los años como el agua entre los dedos, y cuando quieren alcanzarlos es como querer alcanzar el viento: y sin darse uno cuenta, pasa un año más, y otro se va detrás de éste y todo parece igual y nada cambia.

Al principio, sostenemos la bandera esperando que el viento sople y la haga hondear, pero cuando pasa el tiempo y nada sucede, se nos arruga la tela y con ella se nos desmoronan los sueños y la esperanza se hace cada vez más pequeña hata que al final da paso a la decepción y por fin ala desilusión de lo que hubiéramos querido ser o lograr y no llegamos.

Yo soy un soñador y a veces, a mí también me parece que se me acaban los sueños, porqe me veo y siento que muchas cosas se pasaron de tiempo y que tal vez no las alcanzé y cometo el error de la comparación, es decir me comparo con otros y digo: "no llego, no alcanzo ó no voy a poder porque se me pasó el tiempo del vigor".

No cometas ese error, nunca mires la obra que Dios está haciendo en otros, " El es el alfarero" de tu vida y la obra que tiene pensada formar en ti la va a fornar, no importa cuanto le lleve.

Cuando no tengas sueños, detente y duerme, tómate un tiempo para la ilusión, acuérdate que "El es el que llama las cosas que no son como si ya fuesen y a las que son como si no fuesen."  Algunas cosas se tardan;  tal vez El necesita prepararnos y fortalecernos, ó capacitarnos para lograr los sueños.  Pero "Aunque la visión se tarde, no te desalientes porque llegará".

Algunas personas dicen que soñar no cuesta nada, pero yo no lo creo.  Yo creo que soñar te cuesta todo, porque soñar te impulsa, te exigue, te obliga y muchas veces te alienta o te desalienta.  Porque vivir es soñar:  porque una vida sin sueños no existe, es solo un recuerdo, una sombra; creo que por eso hay muchas personas que caminan por las calles con rostros de sombras... porque se les escaparon los sueños y creen que ya no tienen tiempo de volver a empezar.

No te preocupes, que el día que no tengas sueños es que ya estás viviendo en el mayor de los sueños que es el descanso de sus brazos y en el comienzo de otro sueño que todavía no conocemos, pero que vendrá sin ninguna duda; porque al fin el primero que soñó fue El.  Soñó con un hombre que fuera su hijo, soñó con un hombre que fuera su amigo y siguió soñando con hombres que fueran su familia.  Soñó con hombres que le adoraran por lo que El había hecho por ellos, soñó con hombres que de su propia decisión lo buscarán y también se le acabaron los sueños y cuando esto pasó, El vino en el hombre y se hizo sueño para seguir soñando y vernos, a ti y a mí dentro de ese sueño.  No te detengas, todavía hay tiempo para seguir soñando...