miércoles, 2 de abril de 2025

El misterio de la Paternidad - Venerable Pio XII, Papa

 


¿Qué es la paternidad? Ser padre es comunicar el ser. Más todavía, es poner en este ser el misterioso haz de la vida. Dios es el Padre del universo: “Para nosotros, hay un solo Dios, el Padre del que vienen todas las cosas” (1 Cor 8,6). Dios es el Padre, el Creador del cielo, del sol, de las estrellas que brillan en su presencia y cantan su gloria (…). Toda esta vida inmensa y variada es hija del amor de Dios, dirigida, sostenida, envuelta en su crecimiento y en su desarrollo por la paternal Providencia divina. (…) Sin embargo, la paternidad es aún más elevada. Con el ser, con la vida vegetal y animal, comunica además una vida superior, la vida de inteligencia y amor. (…) El ángel y el hombre son hijos de Dios y lo manifiestan por la imagen y semejanza que han recibido de Él, en el orden natural. Dios posee una paternidad más sublime todavía, que engendra hijos de adopción y gracia, en un orden superior a las naturalezas del hombre y de los ángeles y los rende participantes de la vida divina misma. Ella los llama a compartir su propia beatitud en la visión de su Esencia, en la inaccesible luz en la que se revela él y su íntimo secreto de su incomparable paternidad, con el Hijo y el Espíritu Santo.

miércoles, 26 de marzo de 2025

Educar al Asombro

 Alguien escribió que la maravilla es la base de la animación. Es verdad. Más aún, la mayor impiedad no es tanto la blasfemia o el sacrilegio, la profanación de un templo o la profanación de un cáliz, sino la falta de asombro.

Hoy hay una crisis de éxtasis. El factor sorpresa está disminuyendo. No se excita por nada. Hay un insoportable estancamiento de déjà vu: de cosas ya vistas, de experiencias ya hechas, de sensaciones sometidas a repetidos ensayos.

Estamos aplanados por los estándares, homologados por los prisioneros de la repetición modular. Será culpa de la cibernética o de quien sabe qué otro accidente, pero es cierto que la fantasía agoniza. Sobrevive, por suerte, solo en los niños. Sería necesario reutilizar el Salmo octavo, en el que se densifica el rapto extático de quien contempla la gloria de Dios, que «se escuaderna», como diría Dante, por todo el universo.

«Señor, nuestro Dios,

Cuán grande es tu nombre

sobre toda la tierra» (Sal 8,1).

Si tuviéramos los ojos de un niño, deberíamos ser capaces de leer esta inscripción en toda la curva del cielo, de este a oeste.

Con los caracteres grabados por rayos en días de tormenta, con cirros blancos, en los meses de invierno. Con nubes de fuego, en las noches de primavera.

Fomentar la capacidad de asombro.

No desdeñar como ceder a la seriedad orgánica del pensamiento el intento de indicar en la belleza el camino privilegiado hacia el cual Dios se revela.

El mar tempestuoso o el firmamento en las noches de agosto, el color de las flores que brotan en los grietas o el hechizo de las cimas nevadas, el anhelo de los árboles que se tambalean en la tormenta o el resplandor de los ojos de una mujer, No han cesado de proclamar el nombre de Dios sobre toda la grandeza de la tierra.

Sin asombro es difícil el encuentro con Dios.

Sin raptos extáticos es imposible hablar con él. Al máximo, con Dios podrá haber relación mercantil, basada en las contracciones de la demanda y en la oferta: sobre todo en los momentos del miedo o del fracaso. Pero no encuentro personal, ni abandono de confianza, y mucho menos, embriaguez de amor.

- Don Tonino Bello

Fuente:  "Dire Dio oggi.  Dallo stupore alla trascendenza" ; Scrigni, collana diretta da don Ciccio Savino, Ed. Insieme, pagg. 6 e 7.

La Anunciación

Ayer celebramos la Anunciación de María.  Escuchaba también a un sacerdote decir que la Virgen María es el apóstol de la esperanza.  Por qué?  Porque ella confió a pesar de todo y puso su esperanza en Dios.  Y al dar su Fiat, al decir "Si", trajó la esperanza al mundo entero al engendrar a Jesús, quien vendría a salvar al mundo.  Les dejó el Evangelio del día de ayer.



Evangelio según San Lucas. Lucas 1, 26-38.

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.


Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.


El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin”.


María le dijo entonces al ángel: “¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?” El ángel le contestó: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios”. María contestó: “Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho”. Y el ángel se retiró de su presencia.

lunes, 24 de marzo de 2025

Papa Francisco

 Ayer el Papa Francisco regresó al vaticano.  Demos gracias a Dios.

jueves, 20 de marzo de 2025

La Transfiguración

 Este domingo pasado el Evangelio trató de la transfiguración de Jesús.  Me parece que fue en el monte Tabor donde Jesús dejó ver a Pedro, Santiago y Juan su cuerpo glorioso, su divinidad, junto a Moises y Elias, es decir que les dejo saber que en El se resumen la Ley y los profetas.  Nos decía el sacerdote este domingo, que nosotros a veces escribimos lo que queremos recordar, pero que para los apóstoles presentes este momento se quedo en sus mentes y corazones, pues fue algo muy significativo para ellos.  Con la trasnfiguración Jesús le hace ver ver que la cruz no es el final, que hay algo más allá de la muerte y para que entiendan cuando El resucité al tercer día.  No debemos de temer la muerte, más allá de la muerte, se encuentra la gloria de Dios, y al igual que Jesús un día resucitó de entre los muertos, nosotros también resucitaremos en el último día al final de los tiempos.


Enseguida les dejo el Evangelio que se leyó el domingo pasado (Lucas 9, 28b-36):


En aquel tiempo, Jesús se hizo acompañar de Pedro, Santiago y Juan, y subió a un monte para hacer oración. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes. De pronto aparecieron conversando con él dos personajes, rodeados de esplendor: eran Moisés y Elías. Y hablaban de la muerte que le esperaba en Jerusalén.


Pedro y sus compañeros estaban rendidos de sueño; pero, despertándose, vieron la gloria de Jesús y de los que estaban con él. Cuando éstos se retiraban, Pedro le dijo a Jesús: “Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí y que hiciéramos tres chozas: una para ti, una para Moisés y otra para Elías”, sin saber lo que decía.


No había terminado de hablar, cuando se formó una nube que los cubrió; y ellos, al verse envueltos por la nube, se llenaron de miedo. De la nube salió una voz que decía: “Éste es mi Hijo, mi escogido; escúchenlo”. Cuando cesó la voz, se quedó Jesús solo.


Los discípulos guardaron silencio y por entonces no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.

Romanos 8:38-39

 38 Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales,


39 ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.


domingo, 16 de marzo de 2025

Milagros Eucaristicos

 


Ayer asistí a la exposición de milagros Eucaristicos del Beato Carlo Acutis.  Fui afortunada de que ésta se realizara en mi iglesia y gratis.  Le tomé una foto al primer milagro expuesto, es la foto de arriba.  Me asombro mucho como atraves de los siglos Jesús se ha manidestado haciendo que la Ostia y el Vino se tranformen en su verdadera carne y en su verdadera sangre.  Ya sabemos que esto siempre ocurre durante la consagración, que se convierte en el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, aunque bajo la apariencia de pan y vino.  Me llenó de humildad ver como una mula se arrodilló ante la Sagrada Ostia.  De fe al ver las reliquias con las muestras de sangre de nuestro Señor Jesucristo, los manteles manchados con su sangre, las Ostias Consagradas que no se hechan a perder. 
 Y tantos otros milagros.  Me ayudó con mi jornada cuaresmal, a amar más la Eucaristía y mantenerme en gracia para seguir recibiendo a mi Jesús.

El milagro que más me impresionó es el más reciente que ha sido estudiado cientificamente.  Se encontró que la Ostia que se convirtió en carne contenía tejido del corazón y estaba entretejido con la Ostia.  Otro aspecto interesante, parece ser que la Sangre de Jesúsces AB.

A continuación les dejo el enlace a la página de los milagros eucaristicos creada por el Beato Carlo Acutis.