martes, 6 de enero de 2026

La Levantada del Niño Dios

 Acabamos de "levantar" al Niño Dios.  Es decir rezamos el rosario mientras mi hermana lo levantaba de su camita, lo vestía con un bello vestidito y gorro y lo sentaba en su sillita.  Por lo general lo levantamos el 19 de Marzo, el día de San José, porque era la costumbre de mi papá, pero escogimos hoy por ser día de los Reyes Magos, La Epifania del Señor. Al final le dimos un besito al Niño Dios y canté "Los Reyes Vienen de Oriente".  Les dejo a mi Niño Dios ya levantado en su nacimiento (Pesebre).




martes, 30 de diciembre de 2025

Una herida en el dedo

 Todo estaba listo para prepar la comida de Nochebuena.  Lamentablemente mientras cortaba la carne, tuve un accidente y me corte un pedazito de mi dedo cordial justo en el último doblez del dedo.  Asi que muy apenas puedo escribir en el teclado.  Asi que tendré que ausdentarme unos días  del blog para no lastimarme el dedo.  Ahora escribo desde la computadora, pero se me dificulta un poco.  Me limitare a hacer mi trabajo y ya.  Quisiera escribir más sobre San Jose y la Sagrada Familia, pero me limitare a escribir que San José nos dejo el ejemplo de obedecer a Dios sin reservas, y también a meditar todo desde el corazón, igual que María.  Asi que por un tiempo permaneceré en silencio como San Jose.  Tal vez publique escritos de otros y nada más.  Que pasen un bendecido fin de año y que el Año Nuevo Dios los colme de bendiciones.

lunes, 29 de diciembre de 2025

Esperanza

 🌾 Juan Pablo II: una esperanza que sigue sosteniendo en silencio


No todas las historias que cambian el corazón nacen de hechos ruidosos.

Algunas crecen despacio, en lo cotidiano, y dejan una huella profunda.

Una de ellas está íntimamente unida a Juan Pablo II, un pastor que enseñó al mundo a creer incluso en la fragilidad.


A comienzos de los años 2000, una religiosa francesa, sor Marie Simon-Pierre, recibió un diagnóstico difícil de aceptar: enfermedad de Parkinson. Los síntomas avanzaban con rapidez. Las manos temblaban, escribir se volvía casi imposible, el cansancio aumentaba. Para una mujer consagrada al servicio, era una prueba que tocaba el cuerpo y también el sentido de su vocación.


En ese mismo tiempo, Juan Pablo II vivía públicamente la misma enfermedad. Nunca la ocultó. Se mostró frágil, cansado, pero profundamente confiado en Dios. Sin grandes discursos, su forma de vivir el sufrimiento se convirtió en una predicación silenciosa, capaz de dar fuerza a muchos.


La comunidad religiosa de sor Marie comenzó a rezar, pidiendo su intercesión. No buscaban algo extraordinario, sino luz y fortaleza.

En la noche del 2 al 3 de junio de 2005 ocurrió lo inesperado: al despertar, el temblor había desaparecido. El dolor ya no estaba. Las manos estaban firmes.


Los exámenes médicos posteriores confirmaron una curación completa y duradera, sin explicación científica. Tras un largo y riguroso discernimiento, la Iglesia reconoció oficialmente esta curación como milagro atribuido a la intercesión de Juan Pablo II.


Sin embargo, el mensaje más profundo de esta historia va más allá del milagro.


Juan Pablo II nunca fue curado del Parkinson. Llevó su enfermedad hasta el final, con dignidad y fe. Y precisamente por eso su testimonio sigue hablando: Dios no promete una vida sin sufrimiento, sino una presencia que no abandona, incluso cuando el cuerpo se debilita.


Esta historia es un consuelo para quien sufre.

Una palabra para quien se siente limitado o cansado.

Un recordatorio de que ninguna vida pierde su valor en la fragilidad.


🌱 Porque cuando una vida se confía a Dios, incluso el dolor puede convertirse en esperanza.


Publicado por Luz de Maria en Facebook

jueves, 25 de diciembre de 2025

Féliz Navidad!



Que el nacimiento de Jesús ilumine las sombras de tu vida y su paz reino en tu corazón.


 

lunes, 22 de diciembre de 2025

Los dos burros - don Bruno Ferrero




 A la cueva de Belén llegaron con dificultad, incluso dos burros.

Estaban cansados y molestos. 

Sus lomos estaban desgarrados por las pesadas bolsas que el molinero, su amo, cargaba diariamente y por los golpes de bastón que no ahorraba. 

Habían oído a los pastores hablar del Rey de Reyes que vino del Cielo y ellos también habían acudido. Siguieron esa estrella y delante de la cueva, se quedaron a contemplar al Niño. 

Le adoraron, rezaron como todos y pusieron a sus pies como don lo único que tenían: su vida. Y sus dolores, sus penas... 

Al salir les esperaba el despiadado molinero y los dos burros partieron con la cabeza baja, con el pesado bastón sobre la espalda. "No sirve de nada", dijo uno, "le rogué al Mesías que me quitara la carga y no lo hizo". 

"Yo en cambio", respondió el otro, que trotaba con cierto vigor, "le pedí que me diera la fuerza de llevarlo!".


Y si alguien te dice: "La vida es dura", pregúntale: "¿En comparación con qué?".


- Don Bruno Ferrero - 

Cuarto Domingo de Adviento



Isaias 7:14

 "He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros."

jueves, 18 de diciembre de 2025

Cielo

Hay un cielo,

Muchas habitaciones

Y Dios ilumina todo

Solo sé que es hermoso

Donde los ángeles y los santos

Alaban a Dios,

Donde Jesús se sienta 

a la derecha del Padre,

Junto al Espíritu Santo.

Donde está María,

la Santísima Virgen.

Un cielo

Que aunque yo quisiera

No podría imaginar

porque

Ningún ojo ha visto

Y ningún oído ha escuchado

De lo que nos espera,

Donde reina el amor,

Las lágrimas se secan.